Todo el mundo tiene un amigo o un familiar que siempre ha querido aprender a tocar un instrumento.
Normalmente piensan que ya es demasiado tarde, que deberían haber empezado cuando aún eran pequeños, que no saben leer música, que no se les da bien… pero eso no son más que barreras autoimpuestas.
Casi cualquier persona es capaz de aprender música si se enfoca el aprendizaje de la manera correcta.
Y, por supuesto, todo el mundo es capaz de disfrutar tocando, que a fin de cuentas, es lo más importante.
El objetivo principal de mis clases es que te enamores de la música y del instrumento y que disfrutes tocando y, a partir de ahí, ir profundizando más y mejorando en otros aspectos más técnicos y/o estéticos.
El que decide si algo está bien o mal, es uno mismo y sus propios oídos.
Así que, no lo pienses más y regálale a quién más quieres una clase (o un bono) y ofrécele la posibilidad de cumplir su sueño.